Adaptación de la actividad en la UGR: retos ante el inicio del segundo cuatrimestre

Lun, 08/02/2021 - 13:59
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Lun, 08/02/2021
Un dedo ilumina y señala una red formada por un mundo interconectado gracias a las nuevas tecnologías, dispositivos y redes sociales

 

Vivimos momentos complicados que suponen un importante reto para toda la sociedad y, cómo no, para la Universidad. Momentos en los que todos y todas, a nivel individual y colectivo, debemos dar lo mejor de cada uno de nosotros para mantener nuestra actividad y ofrecer al conjunto de la sociedad cuanto esté en nuestra mano para ayudar a volver lo antes posible a una situación de normalidad.

En este contexto, la Universidad de Granada ha hecho un gran esfuerzo de adaptación a las circunstancias que hemos ido viviendo a lo largo de este último año:

– En un primer momento, cuando se declaró el estado de emergencia, la Universidad de Granada supo reconfigurar toda su actividad académica y administrativa para continuar prestando sus servicios a pesar del confinamiento domiciliario. Fue sin duda una gran transformación que tuvo que realizarse en muy poco tiempo y que requirió de la colaboración de todos los colectivos que componen esta comunidad universitaria. Gracias a su trabajo y su imaginación, logramos salvar el curso 2019-2020 de forma razonablemente exitosa.

– El curso 2020-2021 comenzó en mejores circunstancias: la situación sanitaria era mucho más favorable y contábamos ya con la experiencia y el tiempo necesario para adaptar nuestra actividad académica y administrativa. Para ello se llevó a cabo una importante inversión de tiempo y recursos que permitieron iniciar el curso en un escenario de presencialidad segura, respetando las medidas de seguridad y ofreciendo a los estudiantes la posibilidad de seguir las clases online, gracias a la instalación de los equipos necesarios en la mayoría de las aulas.

– Desgraciadamente, el agravamiento posterior de la situación llevó a las autoridades sanitarias a decretar un conjunto de medidas que nos obligaron a limitar la presencialidad de la docencia y la evaluación a aquellos casos en los que ésta se hacía indispensable, con el propósito de reducir también en lo posible el movimiento de los miembros de la comunidad universitaria, tanto dentro de la propia ciudad de Granada, como entre municipios y provincias.

– En cada una de estas fases, marcadas por las circunstancias sanitarias, la UGR ha sabido ofrecer soluciones adecuadas que permitieran garantizar la continuidad de una docencia y de un servicio de la calidad que se espera de nuestra institución.

Especialmente compleja ha sido la organización de la evaluación del primer cuatrimestre que acaba de concluir. Como decía, se ha hecho necesario compaginar dos objetivos fundamentales: de una parte, garantizar la seguridad de los miembros de la comunidad universitaria y de la sociedad en general, limitando la exposición a riesgos y minimizando los movimientos de personas y, de otra, asegurar el desarrollo de los procedimientos de evaluación con las necesarias garantías de cumplimiento de unos estándares acordes con la calidad de nuestros títulos.

– Para ello, se optado por un sistema razonablemente flexible que, primando la evaluación continua y la evaluación online, ha permitido también el desarrollo de pruebas presenciales en aquellos casos en los que éstas se hacían imprescindibles.

– Para garantizar el correcto desarrollo de las pruebas online, se ha trabajado intensamente en el reforzamiento de las infraestructuras informáticas que, gracias al uso de la plataforma PRADO, de diferentes herramientas de videoconferencia y del permanente apoyo y asistencia del personal del CEPRUD, han permitido completarlas sin graves incidencias y dentro del calendario establecido.

– Para asegurar el desarrollo seguro de las pruebas presenciales, en los casos en los que estas han sido necesarias (esto es, en torno al 20% de los exámenes realizados durante la convocatoria ordinaria), se han habilitado los medios y los procedimientos requeridos para maximizar la protección de los participantes, respetando las distancias de seguridad, tanto durante las pruebas, como antes y después de las mismas.

se inicia ahora el segundo cuatrimestre de este difícil curso 2020-2021. Las condiciones sanitarias han llevado a las autoridades a limitar la presencialidad en la docencia universitaria y nos debemos a estas instrucciones. De modo que, una vez más, nos adaptamos a las circunstancias y optamos por desarrollar de forma virtual la docencia teórica de todas aquellas materias que lo permitan, manteniendo la docencia presencial en prácticas experimentales, rotatorias, Practicum, o actividades similares, incluidas las de investigación.

– Este escenario se mantendrá hasta antes de Semana Santa. En ese momento, una vez evaluada la situación sanitaria y, tomando en cuenta las instrucciones de las autoridades competentes, se determinará si debe mantenerse o si, como sería deseable, podemos incrementar el nivel de presencialidad en la actividad académica.

– En todo caso, siempre se respetarán las medidas sanitarias necesarias para garantizar la seguridad de los integrantes de nuestra comunidad y minimizar sus desplazamientos.

– Además, la Universidad de Granada, como universidad pública y socialmente comprometida que es, habilitará los programas de ayuda necesarios para garantizar que la situación que vivimos no supone un grave perjuicio para sus estudiantes y para su igualdad de oportunidades.

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